El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, autorizó a la congresista opositora Piedad Córdoba a ser de nuevo mediadora en la liberación de rehenes de las FARC, bajo la condición de que sean entregados de manera “simultánea” los 24 secuestrados y tres cadáveres que la guerrilla tiene en su poder.
En una declaración realizada en el aeropuerto militar Catam en Bogotá antes de partir a Estados Unidos, Uribe precisó que la senadora Piedad Córdoba podría formar parte de la misión humanitaria junto con la Cruz Roja Internacional y la Iglesia católica para recibir a los cautivos, dos meses y medio después de que la desautorizara para esa tarea.
“Son 24 secuestrados (de la Fuerza Pública) que están en poder de las Fuerzas Armadas Revolcuionarias de Colombia”, precisó Uribe.
Además, el Gobierno de Colombia exige la entrega en el mismo momento de “los cadáveres de los tres compatriotas secuestrados”, que fallecieron en cautiverio.
Las FARC anunciaron a mediados del mes de abril que liberarían al cabo del Ejército Pablo Emilio Moncayo, secuestrado desde finales de 1998, y hace dos semanas informaron que junto con él sería entregado otro militar que resultó herido en combate.