El presidente colombiano, Álvaro Uribe, admitió que “no entiende” cómo la guerrilla de las FARC pide paz mientras asesina a uniformados en emboscadas como la registrada en el municipio de Solita, departamento del Caquetá, sur del país.
“Me da mucha tristeza, en el Caquetá, bien lejos, en Solita, fueron asesinados seis integrantes de la Fuerza Pública. Uno no entiende a estos bandidos, piden paz para producir titulares de prensa y lo que hacen es que asesinan”, dijo Uribe.
El gobernante (que habló de una cifra de seis uniformados asesinados) se refirió así a la emboscada en la que, según el secretario de gobierno de Caquetá, Edilberto Ramón Endo, murieron cuatro policías y un militar, mientras que dos civiles resultaron heridos.
La emboscada tuvo lugar horas después de que el jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Guillermo León Sáenz, alias “Alfonso Cano”, invitó a un diálogo de paz.
Cano le propuso al gobierno del presidente electo, Juan Manuel Santos, que entrará en funciones el 7 de agosto, dialogar sobre varios apartados: el acuerdo que le permite a militares estadounidenses hacer uso de bases colombianas, derechos humanos, la tenencia de la tierra, el régimen político y el modelo económico.