El gobierno del presidente Alvaro Uribe lanzó ayer un ultimátum a los grupos paramilitares: O se desmovilizan totalmente a más tardar el 31 de diciembre próximo o deberán enfrentar al ejército.
"No existe ninguna razón válida para que se suspendan las desmovilizaciones de estos grupos. Quienes se nieguen a desmovilizarse de manera voluntaria serán enfrentados militarmente"", dijo el Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo en un comunicado.
Restrepo respondió así a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), una confederación de grupos paramilitares, que el pasado 6 de octubre suspendieron la desmovilización de sus combatientes y exigieron al gobierno un compromiso definitivo de no extradición de sus cabecillas, acusados de narcotráfico en los Estados Unidos.
"Es una bravuconada del gobierno porque los jefes de las AUC están dispuestos a terminar las desmovilizaciones en unos 60 días"", dijo Carlos Moreno de Caro, presidente de la Comisión de Paz del Senado, quien está participado activamente en el proceso de paz.
Ernesto Báez, líder político de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares), reveló ayer que el proceso de paz con el Gobierno "sigue, pese a las dificultades", pero insistió en que "hay que aplazar" la fecha de su conclusión. Báez, alias de Iván Roberto Duque, recibió con sorpresa el ultimátum del presidente Uribe.
Hasta la hecha se han desmovilizado 11,000 combatientes, pero aún restan por lo menos 9,000 más, quienes mantienen control en amplias zonas del país.
Los grupos paramilitares fueron creados hace más de 20 años por hacendados y ganaderos para librarse de las guerrillas y están acusados de crímenes atroces indiscriminados.
Uribe da ultimátum a grupos paramilitares
El proceso de paz con los jefes de estos grupos armados comenzó en julio de 2003.