El expresidente colombiano Álvaro Uribe llevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sus preocupaciones sobre el proceso de paz en su país y presentó una demanda contra el Estado colombiano por la falta de segunda instancia para los aforados.
Uribe expuso su inquietud por la "impunidad abierta y también disfrazada" de los acuerdos de paz, así como por las "condenas políticas" a funcionarios de su gobierno (2002-2010), según el comunicado que leyó a la prensa al término de la reunión.
El expresidente explicó estas preocupaciones al secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza, y presentó una "demanda internacional" al considerar que el Estado colombiano "viola el derecho a la doble instancia de todos los funcionarios".
El líder del partido Centro Democrático denunció "la falta de garantías procesales como la segunda instancia con falladores independientes".
El 8 de febrero, la exparlamentaria colombiana Lucero Cortés denunció ante la CIDH la falta de segunda instancia para aforados en Colombia, un derecho al que, según su relato, no pudieron acceder unas 280 personas condenadas en la última década en el país.