El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, enfrenta el mayor desafío político a su gobierno, tras el fracaso de sus propuestas en un referendo, la renuncia protocolar de su gabinete, el avance de la izquierda y el hundimiento de un proyecto para permitir su reelección.
El mandatario, quien goza de una popularidad del 75%, según encuestas de opinión, la más alta de un gobernante en la historia del país, se prepara para anunciar una serie de medidas impopulares como aumento de impuestos y recorte de gastos por unos 764 millones de dólares.
Uribe, quien hasta hace poco era considerado por la prensa local como una especie de "Superman" con la capacidad de sortear las dificultades económicas, sociales y de inseguridad del país, parecía acorralado por los recientes hechos políticos.
"La mayoría de los colombianos lo apoyan (a Uribe), pero no están dispuestos a decirle sí a todo. Tiene que oír ese mensaje expresado en las urnas con total claridad", aseguró el senador del izquierdista Polo Democrático, Antonio Navarro.
Sin embargo, el inminente fracaso de las 15 propuestas del referendo sobre propuestas fiscales y políticas que se votó el sábado, además del revés para Uribe, podría tener una explicación, de acuerdo con los analistas.
Si bien un 62% de los colombianos apoya las políticas de seguridad del presidente, que buscan derrotar militarmente a la guerrilla izquierdista y a los escuadrones paramilitares de ultraderecha, sólo un 20% respalda las iniciativas para reducir el desempleo, según sondeos.
Los ministros presentaron su renuncia protocolaria al presidente Alvaro Uribe ayer para facilitar los ajustes necesarios en el gobierno, tras el fracaso del referendo que era promovido oficialmente para sanear las finanzas públicas y combatir la corrupción política.
"El gabinete ha decidido poner a disposición del señor presidente cada uno de los cargos, de manera que él tome las decisiones que considere más prudentes y convenientes de acuerdo a unas nuevas circunstancias políticas del país", aseguró el viceministro del Interior, Rafael Nieto, al canal de televisión RCN.
A raíz del fracaso, sectores "uribistas" han pedido la dimisión del ministro del Interior y Justicia, Fernando Londoño, ya que es el jefe del proyecto político del gobierno y responsable del texto del referendo, que resultó de sus trabajos con el Congreso.
Londoño afirmó el lunes que le ha insistido varias veces al presidente sobre su renuncia, sin obtener respuesta. En medio de este ambiente de crisis ministerial, Uribe se reunió ayer con congresistas para presentar una serie medidas económicas que busca implementar el gobierno ante el hundimiento del referendo.