El presidente colombiano, Alvaro Uribe, enfrenta la oposición de su antiguo partido, el Liberal, que ayer unificó sus tendencias para tratar de impedir la reelección del mandatario, en medio de un ambiente caldeado por acusaciones e improperios.
La convención adoptó la oposición total como postura frente al mandatario, cuyo gobierno admitió por primera vez estar activo en la naciente campaña.
Originalmente los liberales mantuvieron una "oposición constructiva" con Uribe. Sin embargo, conforme se acercan los comicios se separan definitivamente las aguas entre el gobierno y el partido de mayor caudal electoral en Colombia.