El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, inició una visita de tres días a Washington en medio de elogios de la Casa Blanca y de gritos de "asesino" por parte de detractores del Tratado de Libre Comercio.
Ante la 37 conferencia del Consejo de las Américas, en el Departamento de Estado, Uribe recordó la desmovilización de 30, 000 paramilitares y 9, 000 guerrilleros, cifra que ha repetido en cada foro público para resaltar que su país "empieza ahora a disfrutar de la paz".
A Uribe le persiguen las acusaciones de que está vinculado con los paramilitares de ultraderecha, tal como sucedió en una pequeña, pero ruidosa manifestación en la acera de un centro de estudios demócrata, donde el mandatario seguiría con su mensaje en contra de los grupos armados ilegales.
La protesta en el Centro para el Progreso de EE.UU. (CAP, por su sigla en inglés), en la que los manifestantes le gritaban "asesino", "no al TLC" y "Uribe paraco (paramilitar), el pueblo está berraco (enojado)" sirvió para romper, el esquema oficial de la visita de Uribe a Washington.
La Fiscalía se incautó del Banco Central del Paraguay los currículos de 520 funcionarios para investigar las denuncias de que han presentado títulos universitarios falsos para cobrar un plus salarial.
El fiscal anticorrupción Martín Cabrera confirmó que investiga las denuncias de que funcionarios públicos han presentado títulos universitarios falsificados, lo que podría configurar los delitos de "producción de documentos no auténticos" y de estafa al Estado.
Cajeras de una cadena de supermercados en Chile se habrían visto obligadas a usar pañales porque no disponen de pausa para ir al baño, denunció la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
La acusación fue rechazada por el holding chileno Cencosud, al que pertenecen los establecimientos.
La vicepresidenta de la mujer de la CUT, María Rozas, denunció graves irregularidades laborales en los supermercados Santa Isabel y aseguró que "a las mujeres se las hace trabajar durante nueve horas en la caja sin permitirles moverse".