El presidente electo de Colombia, Alvaro Uribe, aseguró ayer que gestiona la mediación de las Naciones Unidas para establecer un diálogo de paz que incluiría tanto a la guerrilla como a los paramilitares, siempre que se comprometan a cesar las hostilidades y el terrorismo.
En su primera conferencia de prensa, tras resultar electo presidente de Colombia el domingo, Uribe, quien ha manejado un discurso de mano dura contra las guerrillas de izquierda, dijo que ya empezó a gestionar una cita con el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, para buscar a través suyo, contactos con los grupos armados ilegales.
Uribe también señaló que buscará un consenso sobre el tema entre "los países amigos, vecinos, con los hermanos latinoamericanos, la Unión Europea, los EU", pero dejó en claro que piensa "que la gran opción es pedirle esa mediación directamente a Naciones Unidas, con el apoyo de todos los que deben participar en ese consenso".
Igualmente anunció que extenderá la oferta de diálogo a los paramilitares . "Buscaremos que se comprometan a no asesinar un colombiano más, a entrar en ese cese de hostilidades para facilitar un proceso de conversaciones con ellos".
Al ser consultado sobre la posibilidad de un contacto con las FARC, Uribe dijo lacónicamente que "el primer mensaje que por el momento le voy a enviar a Manuel Marulanda, jefe del grupo rebelde) será con las Naciones Unidas".
El presidente electo, comenzó a trabajar en la conformación de su equipo de Gobierno, que contará con un "gerente" para ayudar en el traspaso de cuestiones con la Administración saliente de Pastrana.
La designación de los que serán sus colaboradores en los próximos cuatro años, junto a la búsqueda de una mediación internacional para superar el conflicto armado interno, según explicó el nuevo gobernante.
Contra la costumbre de los presidentes electos en el país, que sólo el día de la posesión anuncian el equipo de colaboradores, Uribe dijo que esta misma semana informará de las identidades de quienes le acompañarán.
Son 16 los cargos ministeriales que deberá designar, junto a un secretario privado y otro general de la Presidencia, que en conjunto conforman el grupo más cercano al jefe del Estado en Colombia.
La elección de Uribe estuvo acompañada por una abstención del 53.72%, según las autoridades, pero los analistas señalan que la cifra es realmente menor debido a que el censo electoral está calculado de manera incorrecta.
Tras el escrutinio del 98.9% de las 60,827 mesas de votación ubicadas en los 1,098 municipios del país, la Registraduría Nacional (órgano electoral) reportó un nivel de participación del 46.4% (11,2 millones de sufragantes), de los casi 24 millones de colombianos habilitados para votar.
111 El presidente electo, insistió en que la mediación deberá buscar que los grupos armados ilegales se comprometan en el cese de hostilidades, como "condición indispensable" para iniciar un proceso de paz.
Las autoridades electorales reportaron ayer un abstencionismo del 53.72%, que comparado con los comicios de 1998, que ganó el conservador Andrés Pastrana, es ampliamente superior (49% en la primera vuelta y 41% en la segunda. Sin embargo, los analistas y académicos sugieren que el actual dato de abstención no es real.
Tras la derrota en las elecciones, dos importantes figuras políticas anunciaron su retiro en la disputa presidencial: El líder del Partido Liberal Horacio Serpa y la abanderada independiente de la lucha anticorrupción Noemí Sanín. Ambos acumularon su segunda derrota consecutiva en elecciones presidenciales y anunciaron que no volverán a aspirar a gobernar a Colombia.
No volveré a aspirar a la presidencia"", dijo Serpa que obtuvo un 31.7% de los votos . Noemí Sanín, luego que encabezaba todas las encuestas, y luego fue cayendo en las preferencias, el domingo obtuvo un cuarto lugar con 5.7%.