El presidente colombiano, Alvaro Uribe, dijo que no podía "esperar milagros" de la reunión bilateral de trabajo que mantuvo con su colega estadounidense, George W. Bush.
"Estas reuniones son reuniones rutinarias de trabajo", afirmó Uribe al aludir a la agenda y los resultados de la visita de casi siete horas que Bush hizo la víspera a Colombia.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) negociado por ambos países, la lucha antidrogas, el proceso de paz del Ejecutivo de Uribe con los paramilitares y el escándalo por los presuntos nexos de políticos con la ultraderecha fueron los asuntos centrales de la entrevista conjunta en la Casa de Nariño, la sede presidencial en Bogotá.
"Ambos tenemos la responsabilidad de hacer avanzar la causa de la justicia social", dijo Bush.
La visita de Bush a Guatemala es la cuarta etapa de una gira por América Latina que concluirá en México y que ya le ha llevado a Brasil, Uruguay y Colombia.
En cada parada el presidente de Estados Unidos ha querido transmitir el mensaje de que a Estados Unidos "le importa la condición humana".
Con ese mensaje, Bush pretende contrarrestar la influencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, y su petróleo barato en la región.
El presidente estadounidense anunció un plan regional para combatir el narcotráfico y las pandillas que involucrará a Estados Unidos, México y los países centroamericanos.
"Los detalles irán surgiendo cuando hagamos la estrategia, pero podemos empezar por compartir información", dijo Bush en una conferencia de prensa al final de su visita a Guatemala.
Añadió que "debemos trabajar regionalmente contra las pandillas ya que se mueven por Centroamérica y México, debemos pensar en compartir la información para buscarlos y mejorar la comunicación".
Al menos tres personas golpeadas, entre ellas un fotógrafo de la Agencia Francesa de Prensa (AFP), y dos detenidos, dejó una protesta en contra del presidente de Estados Unidos.
El hondureño Orlando Sierra, fotógrafo de AFP, explicó a periodistas que un palo lanzado por un militar le cayó arriba del ojo izquierdo y le golpeó también parte de la nariz.
"El dolor se mantiene pero el ojo no sufrió ninguna herida, sólo en el párpado y parte de la nariz", detalló.
Sierra dijo que él estaba frente a los militares que fueron apostados a unos 100 metros del Palacio Nacional de Cultura para impedir que la protesta llegase hasta ese lugar, cuando los que protestaban intentaron romper el cerco y se registró un enfrentamiento.