Los principales partidos de oposición al Gobierno colombiano, el Liberal y el Polo Democrático Alternativo (PDA), cerraron ayer filas en torno al presidente Álvaro Uribe, al que ofrecieron su respaldo para enfrentar la crisis diplomática con Venezuela.
El PDA, de la izquierda colombiana, rechazo las que calificó como agresiones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien el pasado miércoles acusó a Uribe de ser un instrumento de EE.UU. que amenaza la paz y la integración de Latinoamérica y también aseguró que desde Bogotá conspiran para matarlo y para generar un conflicto armado entre los dos países.
Por su parte el senador Gustavo Petro, igualmente miembro del PDA y amigo de Chávez, dijo que su partido rechaza de manera unánime la decisión de la Asamblea Nacional de Venezuela, de dar estatus de beligerancia a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El gobernador del departamento de Nariño, Antonio Navarro Wolff, también del PDA, y que al igual que Petro fue guerrillero del disuelto Movimiento 19 de Abril (M-19), sostuvo que Chávez está equivocado con su propuesta de dar beligerancia a la guerrilla y anunció que participará en una marcha contra el secuestro.
La decisión del legislativo venezolano, que es de carácter político y no obliga al Gobierno, es un hecho que preocupa a los dirigentes colombianos, quienes consideran que si Chávez decide finalmente otorgar ese estatus a las guerrillas, podría llegar incluso a financiar sus operaciones dentro de las normas internacionales.
Vargas Lleras dijo que el mandatario venezolano podría otorgar pasaportes a los miembros de esa organización armada ilegal.