El presidente colombiano, Alvaro Uribe, reiteró ayer a la guerrilla del ELN su propuesta sobre un cese al fuego bilateral como preámbulo a un proceso de paz, durante un encuentro con 29 miembros de esa guerrilla que se desmovilizaron este martes.
"Quiero repetirlo: si el ELN acepta un cese de hostilidades, el gobierno se compromete a no llevar a cabo operaciones militares en su contra mientras se respete ese cese de hostilidades", dijo Uribe en una base del Ejército en la localidad de Rionegro, al noroeste de Bogotá.
También ofreció a los rebeldes la posibilidad de designar a delegados internacionales para que verifiquen el cumplimiento del alto al fuego, e insistió en que su propuesta de diálogo no supone el desarme inmediato del ELN.