El presidente colombiano, Alvaro Uribe, aseguró ayer durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU que "la guerra sucia oficial no tiene cabida en nuestra política"" y acusó a la violencia terrorista de aumentar la miseria.
"Un Estado democrático tiene el derecho de pedir al mundo que, en lugar de reclamar un acuerdo claudicante con el terrorismo, se exija a los terroristas devolver a los secuestrados"", indicó el mandatario ante la Asamblea General de la ONU, refiriéndose a la reciente negativa del gobierno colombiano a intercambiar con grupos irregulares rehenes por prisioneros.
Uribe reiteró su solicitud para que la Organización de Naciones Unidas brinde mayor apoyo en la lucha contra el terrorismo en Colombia, y citando a las "viudas y huérfanos de la violencia, se preguntó: ¿Por qué se asigna tanta importancia al terrorismo en otras áreas del mundo y tan poca por parte de algunos al terrorismo que agobia a Colombia?""
El presidente prometió reducir la pobreza en un porcentaje igual o superior al crecimiento económico, con un programa de inversión social que depende en muy buena parte de un fuerte y sostenido crecimiento de la economía"".
Por otra parte, Alvaro Uribe informó que su país "integrará la Misión de Estabilización de la ONU en Haití, para colaborar con presencia de expertos policiales en la lucha contra el narcotráfico"".