Hay voces que se alzan para solicitar la rebaja de penas dentro de la ley, pero los expertos coinciden que esa no es la solución.
Para Sor Lourdes Reis, presidenta Nacional de la Red de Apoyo a la Niñez y directora de la Escuela y Hogar San José de Malambo, donde se atienden 20 niños víctimas de la explotación sexual comercial, la ley como tal es buena y se puede hacer justicia, además las autoridades policiales han colaborado en ello.
Sor Lourdes considera "imprudente y violatorio" de los derechos de la niñez rebajar las penas.
Según ha trascendido, entre las propuestas de reformas se menciona disminuir la pena establecida de 4 a 8 años a "quien solicite, demande, obtenga, pague o prometa pagar, directa o indirectamente a través de otro o un tercero, a una persona menor de edad para que realice actos sexuales".
Para Zulima Fernández, directora nacional de Niñez y Adolescencia del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), si bien ha faltado se cumpla en su totalidad, se ha avanzado mucho en la legislación, prevención y atención, y, sobre todo, con la creación de la Comisión Nacional para la Prevención de los Delitos de Explotación Sexual (CONAPREDES), que preside la procuradora General de la Nación, Ana Matilde Gómez.
Roderick Chaverri, director Ejecutivo de la Red de Apoyo a la Niñez, también considera la Ley 16 como un avance, y una herramienta que permite a la justicia perseguir y sancionar a quienes cometen delitos sexuales comerciales.
Reconoció que falta mucho por avanzar en el perfeccionamiento de las fiscalías especializadas, en materia de estos delitos, las cuales han avanzado más rápido que el Organo Judicial, el que se ha quedado un poco atrás en esta temática.
Precisó que pese a la campaña de concienciación de CONAPREDES, aún la sociedad no está muy convencida y muchos justifican las relaciones sexuales comerciales con menores de edad, aduciendo en el caso de las chicas, que aparentan más
edad de la que tienen.
La Organización Internacional del Trabajo y el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (OIT-IPEC), concluyeron que los programas de atención en la región no cubren todos los aspectos porque las instituciones que los atienden no coordinan sus esfuerzos y capacidades.
Igualmente da a conocer que en Panamá existe una cultura de tolerancia a la explotación sexual infantil, impunidad de los explotadores y no hay alternativas de atención ni protección adecuada a las víctimas.
Según CONAPREDES no se está trabajando con las familias y faltan mecanismos de seguimiento de las víctimas, por lo que propone un sistema adecuado de atención integral y sanciones para todos los explotadores sexuales.
La asesora técnica de OIT-IPEC, Bente Sorensen, dijo que se pretende una atención integral que dé respuesta a las diferentes problemas que enfrentan las víctimas de explotación sexual comercial, así como sus familiares, porque muchos han caído por la situación de pobreza extrema, violencia intrafamiliar en el hogar de donde provienen, y si no se atienden todos estos problemas es difícil que regresen a la escuela, y tengan una vida normal.