Los trabajadores del Estado Vaticano, tanto laicos como religiosos, deberán marcar para dejar constancia de su jornada laboral a partir de enero de 2009, fecha en la que, además, se comenzará a valorar su rendimiento para establecer su retribución, informó la prensa local.
Se trata de una medida que durante este año se ha aplicado de forma experimental en el Governatorato, el gobierno que gestiona la Ciudad del Vaticano, y que a partir de 2009 pasará a utilizarse en todas las sedes del Estado.
Con la misma tarjeta con la que los trabajadores deberán fichar para dejar constancia de su jornada laboral se podrá, además, acceder a los servicios de asistencia sanitaria, a los cajeros automáticos del Banco Vaticano, al mercado, a los comedores y a los distribuidores de gasolina del pequeño Estado.