La conferencia sobre los refugiados de Siria celebrada en Berlín se cerró con dramáticas llamadas de auxilio a la comunidad internacional de países vecinos, como Líbano, Jordania y Turquía, desbordados ante los millones de desplazados por el conflicto civil sirio o el acoso yihadista.
Urgen compromisos de ayuda financiera a países como el Líbano, al límite de sus capacidades y sobrecargado por la entrada de alrededor de 1.5 millones de refugiados, afirmó el ministro de Exteriores libanés, Gebran Bassil, al término de la conferencia, que estuvo auspiciada por el Gobierno alemán y en la que participaron representantes de 40 países.
El drama de los millones de refugiados no se resolverá mientras Siria siga en guerra y, mientras esa sea la situación, los países árabes moderados, como Jordania, tendrán que hacer frente al avance del terrorismo, apuntó su colega jordano, Nasser Judeh.