Las autoridades de Honduras descartaron que los “dos impactos” que recibió el vehículo del presidente Manuel Zelaya hayan sido disparos de arma de fuego, aunque anunciaron que reforzarán la seguridad del gobernante.
La Presidencia, en un comunicado, anunció que la Guardia de Honor Presidencial reforzará las medidas de seguridad de Zelaya y ratificó que se desconoce la naturaleza y procedencia de los objetos que dañaron, sin romperlo, el vidrio delantero del auto del mandatario.
El portavoz de la Policía Nacional, Héctor Mejía, informó que las investigaciones indican que la trayectoria de los objetos fue “de abajo hacia arriba” y que posiblemente hayan sido “piedras u otro objeto” arrojados por alguien o levantados de la vía por el paso de otro vehículo, entre otras hipótesis.
Ni en el lugar del incidente, en el anillo periférico de Tegucigalpa, ni dentro del automóvil de Zelaya se encontraron indicios de bala.
De haber sido un impacto de bala, el vidrio hubiera quedado destruido, pues, “no es blindado, es normal”, confirmó el portavoz.