El Centro de Investigaciones Científicas de Francia probó que la luz no se propaga a la misma velocidad en todas las direcciones bajo el efecto de un campo electromagnético.
Se explicó que, en el vacío absoluto la luz viaja a una velocidad constante de 299,792,458 metros por segundo, pero existen casos, principalmente cuando un campo eléctrico y uno magnético entran en acción, en los que esa propiedad no había sido demostrada.
Los investigadores detectaron esos efectos en un gas (en este caso, el nitrógeno).