Chuletas más jugosas, lonjas de carne más gruesas y otros alimentos extraídos de animales clonados podrían llegar ya el año próximo a las tiendas de EU. No obstante, el salmón engordado con genes de otros peces tardará años en llegar a las mesas del país.
Un informe presentado ante la Dirección de Alimentos y Medicamentos de EU (FDA) distingue claramente a los animales clonados de los llamados transgénicos, es decir, aquéllos que han sido alterados con genes de otras especies. Su conclusión es que probablemente resulta seguro consumir productos de animales clonados, pero no de aquéllos cuyos genomas han sido alterados.
La distinción implica que docenas de compañías de biotecnología, que buscan crear todo tipo de animales transgénicos, podrían tardar varios años en recibir autorización para colocar sus productos en el mercado.