El presidente venezolano, Hugo Chávez, rechazó las acusaciones de que está armando a su país para una guerra, aunque admitió que sí lo está preparando “para defender hasta el último milímetro de esta patria sagrada”.
“Se nos acusa, con perversidad, de estar armándonos para la guerra”, dijo. “Nosotros, agredidos como lo hemos sido por el imperio yanqui, amenazados permanentemente, y con todo el derecho que nos da el habernos constituido en república independiente, sólo estamos preparándonos para defender hasta el último milímetro de esta patria sagrada”, remarcó.
Chávez hizo estas declaraciones al término de un desfile cívico-militar de casi cuatro horas en Caracas, en el que participaron 12,000 personas, entre ellas unos 5400 civiles, con ocasión de la celebración de los 200 años del 19 de abril de 1810, fecha que marca el inicio de su proceso de Independencia.
También se exhibió una serie de armamento de última generación, entre ellos, unos misiles de largo alcance y aviones de guerra adquiridos por Venezuela a Rusia y China.
Se trata de unos aviones chinos K-8W y unos rusos Sukoi-30, así como unos helicópteros rusos Mi-17.