El asilo político otorgado por Perú al líder opositor venezolano Manuel Rosales ya tuvo respuesta de Miraflores: la retirada del embajador venezolano en Lima.
Según la Cancillería venezolana, la decisión es una "protesta" por el asilo concedido a Rosales, quien es solicitado por la justicia de ese país y la Interpol por un supuesto caso de corrupción.
Según anunció el ministerio de Relaciones Exteriores a través de un comunicado, se trata de "una burla contra el Derecho Internacional, un duro golpe a la lucha contra la corrupción y un agravio contra el pueblo de Venezuela".