Venezuela y Colombia concluyeron ayer sin anuncios la primera reunión ministerial para definir las políticas que desarrollarán para atender los problemas fronterizos y superar la crisis, mientras Caracas se prepara para extender al estado Amazonas los planes de seguridad que se acordaron en otros estados fronterizos.
Las comisiones de ministros y otras autoridades de ambos países, encabezadas por la canciller venezolana Delcy Rodríguez y su par colombiana María Angela Holguín, estuvieron reunidas por más de tres horas en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y al final de la tarde se retiró la delegación colombiana sin ofrecer declaraciones, reportó la televisora estatal.
Entre los temas que serían considerados por las autoridades de ambos países está una propuesta que presentó Venezuela para la venta de combustible en la frontera, informó la noche del martes el presidente Nicolás Maduro.
El mandatario venezolano anunció que activará la octava zona de seguridad en el estado de Amazonas en coordinación con las autoridades de Colombia.
Entre agosto y septiembre, Caracas activó siete zonas en una veintena de municipios de los estados Táchira, Zulia y Apure donde se cerraron los pasos fronterizos, se estableció estado de excepción, y se reforzó la presencia militar, acciones que intensificaron las tensiones entre los dos países.
La reunión ministerial fue aprobada hace dos días por Maduro y su par colombiano Juan Manuel Santos en un encuentro que sostuvieron en Quito.
Maduro y Santos acordaron también una progresiva normalización de la frontera y el retorno inmediato de sus respectivos embajadores que fueron llamados a consultas el mes pasado en medio de la crisis.
El mandatario venezolano dijo la noche del martes, durante un programa "En Contacto con Maduro", que Venezuela propuso que el proceso de normalización de la frontera podría extenderse por seis meses.
Las relaciones entre Caracas y Bogotá entraron en una crisis el mes pasado luego que Maduro ordenó el 19 de agosto el cierre de algunos pasos fronterizos en el estado suroccidental del Táchira, así como la deportación masiva de unos 1,600 colombianos sin residencia legal a raíz de un ataque que sufrieron tres militares y un civil en la localidad fronteriza de San Antonio del Táchira cuando realizaban operaciones de combate al contrabando.
Los cierres de los pasos fronterizos se extendieron este mes a los estados Zulia y Apure.
Maduro aseguró que hasta que la frontera no sea "liberada" de contrabandistas y paramilitares la mantendrá cerrada, algo que decidió unilateralmente el 19 de agosto pasado y generó una fuerte crisis diplomática con el país vecino.
"Hasta tanto nosotros no garanticemos el funcionamiento de una economía sana, sin ataques a monedas y lo garanticemos binacionalmente, la frontera tendrá todas las restricciones que tiene", aseveró Maduro.
Antecedentes
- Fueron los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez, por la Unasur, y Ecuador, Rafael Correa, por la Celac, quienes facilitaron que los dos gobernantes se sentaran a la mesa y llegaran a un acuerdo de siete puntos.
- No tuvo éxito la búsqueda de diálogo multilateral, pues no se consiguió que el tema fuera abordado por la Organización de Estados Americanos (OEA) ni se llegó a concretar una reunión de la Unasur, aunque finalmente, ese organismo, junto a la Celac, logró el objetivo de sentar a los presidentes Juan Manuel Santos de Colombia y a Nicolás Maduro de Venezuela a conversar.
- Lo que se vio en la reunión de Quito, realizada el lunes pasado, fue el deseo de los gobernantes suramericanos impedir que las cosas tomaran un derrotero peligroso que pudiera afectar la unidad latinoamericana.