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Vertederos submarinos

La contaminación de los mares por la acción del hombre y de la industria, están diezmando este recurso.


TAL VEZ, LA próxima vez que decida ir a la playa se lleve una gran sorpresa. Puede que no encuentre playa sino un basurero, porque basura es lo que estamos dejando en los mares, poniendo en peligro uno de nuestros principales recursos.
Los mares de Panamá están llenos de basura, lo que vemos en las costas es poco comparado con lo que hay en el fondo donde la cantidad de desperdicios es mayor y más peligroso, aseguró la bióloga Gabriela Etchelecu, directora ejecutiva de la Fundación MARVIVA, una de las organizaciones que trabajan por la conservación de los océanos y sus habitantes, al igual que PROMAR, ANCON, ANAM y el Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian.
" La basura que arrojamos al mar no desaparece", y, lo que es peor, algunas de las cosas tardan más de 500 años en deshacerse como las latas de soda, y los aros que traen para abrirlas, pues los animales las consumen y luego mueren asfixiados.
"Imagínese que usted está caminado por el jardín de su casa y está lleno de basura, latas, vidrios, y otros", explica.
"Esto a usted no le gusta", enfatizó Etchelecu, e igual sucede en el mar, lo que pasa es que como muchas personas no pueden "meter sus cabezas" en las aguas de lugares como isla Grande, Coiba, Contadora y otros sitios, no se dan cuenta de lo sucio que están, de las cosas que se encuentran allí dañando los arrecifes de coral, los pólipos, peces y crustáceos.
Las bolsas plásticas "son veneno" para nuestros mares, pues no son degradables, tardan mucho tiempo en desaparecer, mientras se pegan a los corales, los peces se las tragan y algunos hasta se enredan en ellas.
Este es el caso de las bolsas plásticas cuando caen en los corales, se adhieren a éstos, y con el paso del tiempo deterioran su calidad, situación que pudo comprobar en el atlántico panameño, específicamente en Portobelo.
Etchelecu comentó que algunas veces, al sumergirse, ha podido ver cómo los peces se enredan con cosas como los collares que usan los humanos y que con el tiempo los asfixian.
Pero la acción del hombre no queda allí. Como si fuera poco, hay otros ingredientes que agravan la condición de los mares.
Por ejemplo, las sustancias tóxicas de las industrias y las aguas servidas que enviamos a los mares desde nuestros hogares.
Igual ocurre con otras sustancias como aceites y grasas, arsénico, plomo, cloro residual cobre, detergentes, mercurio, selenio, sulfatos, zinc y gran cantidad de coliformes, como es el caso de la bahía de Panamá, y todo esto contamina el agua donde viven los peces que tal vez luego vamos a ingerir.
Todavía estamos a tiempo de salvarlos, simplemente no arrojando basura al mar y utilizando productos cuyos envases sean degradables, como el papel y, sobre todo, aprender a reciclar, afirma.
Señaló que Panamá es un país que produce una gran cantidad de basura y casi nada se recicla, e insistió en la necesidad de concienciar a la población con cosas tan sencillas como poner la basura en su lugar, reciclar y proteger los recursos naturales.
"Cada uno de nosotros puede hacer la diferencia", sostiene.
Pone como ejemplo a las amas de casa quienes a la hora de ir al supermercado pueden escoger aquellos productos con envases degradables, por ejemplo cartón o papel que al humedecerse con el tiempo desaparece, pero otros materiales como el plástico y las latas tardan cientos de años, nos sobreviven y también a nuestros nietos y biznietos.
En fin, son cosas pequeñas en las que cada uno puede ayudar, pero como el problema es tan grande muchas personas no se atreven a involucrarse, añadió.
Podemos comenzar en nuestras casas, en las oficinas y en nuestra vida pública, no tirando basura por todos lados, como se acostumbra a hacer desde los carros.
Los ríos, quebradas playas y océanos, grandes fuentes de vida, no necesitan una transfusión u oxígeno, sólo requieren que no se les tome como vertederos.
Como parte de la celebración del Mes de los Océanos, el domingo 18 de septiembre se llevará a cabo una gran limpieza nacional de playas.
Grupos conservacionistas, clubes cívicos y ONG´s, limpiarán las playas de todas las provincias para contribuir en su mantenimiento.
Este año se proyecta presentar un informe estadístico con detalles de la basura recolectada.
Muchos se sorprenderían de los objetos, artículos y materiales que se encuentran.
En años anteriores se hallaron zapatos, vidrios, preservativos y gran cantidad de agujas hipodérmicas, que jamás debieron llegar al mar.
Septiembre es el Mes de los Océanos, un periodo dedicado a reflexionar sobre la situación de nuestros mares, cómo los estamos contaminando y qué podemos hacer para salvarlos.
Es vital su conservación, como las especies que en él habitan, pues el planeta Tierra está formado por dos terceras partes de agua, los mares, que constituyen nuestra fuente de vida.
De allí proviene gran cantidad de los recursos alimenticios de los cuales nos abastecemos, además están las miles de especies marinas, flora y fauna, que habitan en su fondo y que por poco apego y desconocimiento de su importancia en la cadena biológica las estamos diezmando.
Este mes se tratará de concienciar a los panameños para que miren los mares como parte de sus hogares y los cuiden de la misma forma.
En cada litro de agua que se consume, el 70% se convierte en agua servida que llega a los mares.
Los puntos más críticos, contaminados por aguas servidas, son la bahía de Panamá y la de Limón, en el Atlántico.
El tránsito de barcos por el Canal de Panamá no representa ningún peligro porque la ACP ha establecido fuertes medidas de seguridad.


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200400
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América