Jimmy Morales ganó las elecciones presidenciales sin tener experiencia política, pero la población hastiada de la corrupción espera una rápida respuesta a sus demandas para mantener la unidad nacional.
Con casi 2.7 millones de votos, Morales tendrá que atender el cansancio de una población que salió a las calles y logró sacar del Gobierno al ex presidente Otto Pérez Molina, acusado de corrupción, pero hasta ahora ha dado pocas muestras de cómo lo hará.

"La gente siente que si ganó Jimmy, entonces ya ganó. Tener a alguien nuevo representa la duda que se traduce en expectativa", dijo Renzo Rosal, analista independiente. Para Rosal el pensamiento de la gente que votó por Morales es creer que "es mejor tener a este que a la otra mamarrachada de ladrones".
La mayor exposición del licenciado en administración de empresas ha sido a través de la televisión guatemalteca donde por varios años tuvo un programa de televisión llamado "Moralejas" en el que realizaba chistes y bromas. Se pintaba el rostro para parecer negro o vestía ropas y hablaba con acento indígena.
"Jimmy Morales contribuyó permanentemente al prejuicio y la inferiorización de la identidad indígena", dijo el diputado indígena Amílcar Pop, quien afirmó que la población lo consideraba "normal" debido a que Guatemala "está sumergido en un racismo profundo".
En el 2011 participó como candidato a la alcaldía del municipio de Mixco, pero fue derrotado con un amplio margen por Otto Pérez Leal, hijo del ex presidente Pérez Molina.
Morales hizo varias propuestas de su plan de gobierno al que llamaba "Propuestas de Nación" que dejó con expectativas a la población.
En entrevistas mencionaba temas en forma superficial, como la disputa territorial entre Guatemala y Belice. Dijo en un programa de televisión que la lucha aún no estaba pérdida y que había posibilidades de accionar en el exterior.
Durante la pasada campaña política de Morales se fue notando el apoyo brindado por veteranos militares de alto rango.
Alta participación de votantes en la segunda vuelta
Las autoridades electorales de Guatemala destacaron ayer que los comicios a la Presidencia celebrados el domingo tuvieron una alta participación y se desarrollaron con tranquilidad.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Rudy Pineda, explicó en una conferencia de prensa que el 56.32 por ciento de las más de 7.5 millones de personas habilitadas para emitir sufragio acudieron a las urnas.
Esto se traduce en una "elección masiva" que se erige como "una de las más grandes de la historia" durante una segunda vuelta, aunque no especificó datos de otras convocatorias.
Desde la instauración de la democracia en 1985, el candidato más votado en una segunda vuelta electoral fue Vinicio Cerezo, con el 68.37%.