Las autoridades británicas investigan denuncias de que EE.UU. le prohibió a una familia musulmana británica abordar un avión con rumbo a Disneylandia.
Stella Creasy, parlamentaria del Partido Laborista, dijo que los funcionarios estadounidenses no dieron explicación por haber impedido a los 11 miembros de la familia abordar el avión en el aeropuerto de Gatwick.
Un portavoz del Servicio de Aduanas señaló que "la religión, la fe o las creencias de un viajero no son factores determinantes" en la decisión sobre permitirle la entrada al país.