Una combinación de nevadas en los Grandes Lagos, tormentas con rumbo norte en el golfo de México y un temporal de viento en el centro de Estados Unidos amenazaba con complicar los viajes con motivo de las fiestas en todo el país.
Mientras nevaba en algunos estados del Medio Oeste _casi dos pies en las colinas Negras de Dakota del Sur_, se esperaba que un fuerte sistema tormentoso descargara lluvia a lo largo de la Costa Este, y que la nieve de Missouri a Michigan alcanzara Misisipi, Georgia y Louisiana, entre otros estados del sur. Las graves tormentas en el sur mataron al menos a cuatro personas, dañaron viviendas, negocios y coches y dejaron a miles de personas sin electricidad.