La viceministra de Salud de Cuba, Marcia Cobas, defendió a los médicos de la isla que trabajarán en Brasil de las críticas formuladas por colegios profesionales del país y dijo que “ayudarán a los más pobres, a quien más lo precisa”.
Cobas participó en la ceremonia de apertura de unos cursos que serán impartidos a los médicos extranjeros que ha decidido contratar el Gobierno brasileño, a fin de paliar las pésimas condiciones de atención en la salud pública, que fueron uno de los muchos objetos de reclamos durante las masivas protestas de junio pasado.
Los colegios de médicos brasileños han recibido con durísimas críticas a sus colegas extranjeros y han iniciado acciones ante la justicia, con la intención de que se les niegue trabajar.
Según estos organismos, los médicos extranjeros deberían revalidar sus diplomas en universidades brasileñas, un proceso que demora meses y les obliga a pasar por numerosos exámenes para comprobar sus conocimientos.
El Gobierno ha ignorado esas críticas y asegurado que los médicos extranjeros tienen todas las “garantías jurídicas” para trabajar en el país.
Según la viceministra, los 4,000 médicos que llegarán a Brasil desde Cuba “irán a los lugares donde la gente más los precisa, donde no hay galenos”, y no han aceptado la oferta brasileña porque estén sin empleo. “Son empleados del Gobierno cubano, reciben la totalidad de sus salarios y tienen protección para sus familias”, declaró Cobas.