El presidente de México, Vicente Fox, prometió que los comicios de julio, sobre los que la oposición ha vertido acusaciones de fraude, serán los "más limpios de la historia" del país.
Fox dijo que desde hoy se somete a una disposición del Instituto Federal Electoral (IFE), que prohíbe al Ejecutivo hacer publicidad de la obra de Gobierno, promover candidaturas y suministrar recursos a los partidos y aspirantes presidenciales.
"Coincido con el IFE en estas medidas que velan por la transparencia y la equidad", dijo el jefe del Estado, quien milita en el Partido Acción Nacional (PAN, conservador) y el próximo 1 de diciembre entregará el poder al ganador de las elecciones del 2 de julio.
Añadió que la disposición del órgano electoral, que debe entrar en vigor hoy le compromete de manera especial a él como presidente, a los gobernadores.