El vicepresidente de Irak, Adel Abdel al-Mahdi, indicó que la situación de violencia que atraviesa su país "era evitable" y que las nuevas autoridades en Bagdad "han cometido muchos errores y Estados Unidos también".
Mahdi calificó de "idiotez" la ocupación de su país en 2003 y rechazó que su país se encuentre en una situación de guerra civil.
"Irak necesita de un gobierno más eficiente y necesita de una mayor capacidad de acción", señaló.
En Irak, según un reciente informe de la ONU, los enfrentamientos entre chiíes y suníes causaron el pasado año la muerte a más de 34, 000 civiles y otros 36, 000 resultaron heridos.