El drama en Río de Janeiro y municipios vecinos por los deslizamientos de tierra parece no tener fin, con 223 muertos confirmados, mientras los socorristas trabajan sin parar en busca de más cadáveres.
Desde el pasado lunes, día en que comenzó el temporal que desencadenó la tragedia, se han registrado decenas de derrumbes en distintos cerros del área metropolitana, el más grave de ellos en el Morro do Bumba, de la ciudad de Niteroi, donde desde la noche del miércoles se concentra el grueso de las tareas de rescate.
Cuatro cadáveres fueron encontrados bajo las montañas de tierra y basura que bajaron de la parte alta del cerro y destruyeron unas 50 casas, con lo cual son ya 31 los muertos en esa barriada construida sobre un antiguo vertedero.