Una de ellas es el "Síndrome Metabólico", que los expertos califican realmente como un conjunto de varias enfermedades.
Buscando alertar a nuestros lectores sobre este mal, que se cierne sobre nuestros corazones, consultamos al doctor Daniel R. Pichel Pérez, cardiólogo, cuyo consultorio se caracteriza por una hermosa colección de figuras del Quijote.
Su nombre es extraño y asusta. No es para menos, porque efectivamente es una combinación de elementos clínicos que se dan en personas que, por lo general, sufren de sobrepeso u obesidad.
"Es un conjunto de cosas que incluye alteración de la forma en que el cuerpo maneja el azúcar y la insulina, favoreciendo el desarrollo de la diabetes, la hipertensión arterial, los cambios en los lípidos, particularmente aumenta el LDL o colesterol malo y disminuye el HDL, colesterol bueno, explica el especialista.
Todo está asociado a la grasa corporal, especialmente en el abdomen, conocida como obesidad central.
Por eso los criterios para diagnosticar el síndrome están relacionados con ciertos parámetros.
Por sí sólo no presenta síntomas, aclara el doctor Pichel. Luego del examen médico, donde se registran los párametros descritos anteriormente, el especialista puede diagnosticar el síndrome.
Precisamente uno de los problemas es que no da síntomas, por lo que obliga al médico a buscarlo mediante los exámenes.
Sin pensarlo dos veces, Pichel dijo que lo primordial es la pérdida de peso.
Añadió que una de las características de ese síndrome es que la persona desarrolla una resistencia al efecto de la insulina, por lo que necesitan más circulando para obtener resultado. Pero ese aumento de la cantidad de la insulina favorece que el paciente desarrolle más obesidad, porque esa es una de las funciones de la insulina, tomar el azúcar que está en la sangre y convertirla en grasa y almacenarla.
De allí que originalmente el síndrome era conocido como insulino-resistencia.
Sin duda alguna, la obesidad es "la madre de todos los riesgos de esta enfermedad", puntualizó Pichel, pues lleva a la elevación de la glucosa, la presión arterial y de los lípidos.
El tener por lo menos tres de estos factores de riesgo, pueden hacerlo candidato al síndrome: Obesidad abdominal: medida de cintura ancha de más 35 pulgadas en la mujer y más de 40 en el hombre. Alta presión alterial: 130/85 o más alta; Intolerancia glucosa: de 110 o más alta.
Trigliceridos altos: 150 o más alta. HDL bajo: El conocido como colesterol "bueno.