Sin comerlo ni beberlo, el perro de los Bush está en el centro de una disputa entre algunos medios en internet y la Casa Blanca, que ha denegado los derechos de emisión de un vídeo protagonizado por la mascota.
Mientras el principal implicado continúa correteando por ahí como si tal cosa a la vera del presidente Bush, el departamento de comunicación de la Casa Blanca y algunos medios, entre ellos la edición online de "The Washington Post", se han enzarzado en la peculiar disputa.
El motivo es que la Casa Blanca ha denegado los derechos de emisión del próximo vídeo protagonizado por Barney, el "primer perrito" de EU, ya que quiere difundirlo únicamente desde su web, WhiteHouse.gov.
El vídeo, que se emitirá justo a tiempo para las vacaciones navideñas, es un imán: el año pasado las gracias del animalito y sus amos atrajeron una audiencia de nada menos que 24 millones de visitantes a la web de la Casa Blanca.
La cinta, a la que la Casa Blanca se refirió como un "súper ventas navideño rico en drama y humor", incluye, además de a la mascota, a Bush y su esposa, Laura; al jefe de personal, Andrew Card, y Karl Rove, mano derecha del presidente.