Un activista pro derechos de los animales grabó cómo una mujer, que participaba en las tradicional fiesta llamada 'empaitada d'ànecs' ('persecución de patos', en catalán) en la ciudad de Roses (Gerona, España), arremete contra él con el pato que había capturado vivo en el agua del mar mientras el activista le reprocha su actitud.
En las fiestas de Roses se suelen soltar patos al mar para que sean atrapados por los bañistas, aunque la parte de agredir con el pato a la gente no forma parte de la tradición.