El avión que transporta los restos mortales del representante especial de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Mello, muerto el martes en un atentado a la sede de Naciones Unidas en Bagdad, partió ayer de Rio de Janeiro a la ciudad de Ginebra.
El avión de la Fuerza Aérea Brasileña, un Boeing 707, había trasladado el cuerpo sin vida del diplomático de Bagdad a Rio de Janeiro, donde nació en 1948 y donde fue velado en el palacio de la ciudad hasta ayer, acto al que asistieron el secretario de Naciones Unidas, Kofi Annan, y el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.
El avión partió ayer a las 15H00 locales (18H00 GMT) de la Base Aérea del Aeropuerto internacional de Galeao, confirmaron fuentes del lugar, rumbo a Ginebra, donde según su viuda, Annie de Mello, será enterrado.
Vieira de Mello será enterrado en el cementerio Plainpalais, en Ginebra, declaró Annie según la oficial agencia Brasil. Hasta la fecha se había dado como seguro de que el entierro sería en Francia, en Thonon-les-Bains, cerca de la frontera Suiza.
Una gran confusión reinó en las últimas horas sobre el lugar del entierro. El sábado Annie de Mello y sus hijos, cenaron con el secretario general de la ONU en Rio de Janeiro, cuando Annan le habría propuesto a la familia que Mello fuera enterrado en el Mausoleo de la ONU en Ginebra, afirma la prensa local. En Brasil se ha propuesto que Vieira de Mello sea indicado al Premio Nobel de la Paz.