El primer ministro Dominique de Villepin, reunido con los legisladores gubernamentales, dijo estar dispuesto a enmendar dos disposiciones de la ley, llamada "Primer Contrato Laboral para jóvenes"" (CPE) pero se negó a considerar su derogación.
Mientras hablaba, los estudiantes iniciaron en la capital su cuarta jornada de protestas en ocho días.
Miles de universitarios desfilaron por la margen izquierda del Sena al grito de: "¡La calle es la que manda!"", en desafío a Villepin.
Las manifestaciones en ocasiones violentas han sido una prueba para las intenciones reformadoras de Villepin, especialmente en el terreno laboral ante la caída de la competitividad francesa y el desafío de la globalización de las potencias emergencia asiáticas como China y la India.
El acrimonioso debate podría perfilar el debate de las elecciones presidenciales y legislativas del próximo año.
La popularidad de Villepin ha caído en picado y los socialistas han prometido derogar la ley si recuperan el poder.
La ley, aprobada este mes por el parlamento, intenta flexibilizar el mercado laboral galo y animar a las empresas a despedir a los empleados menores de 26 años sin darles razón alguna durante los dos primeros años en el trabajo.
Los detractores temen que acabe con la codiciada seguridad laboral.
La legislación entrará en vigencia el próximo mes.
El líder del partido gobernante UMP en la cámara baja del parlamento, Bernard Accoyer, dijo que Villepin ve con flexibilidad cómo las empresas aplican el periodo de prueba de dos años y agregó que los departamentos corporativos de recursos humanos deberían obtener explicaciones de las empresas cuando despiden a los trabajadores jóvenes.
El CPE, cuya retirada reclaman los sindicatos y estudiantes con el apoyo de la oposición de izquierdas, está destinado a menores de 26 años y permitiría al empleador despedir al joven durante los dos primeros años sin tener que justificar el despido.
La duración del período de prueba y el despido sin justificación durante ese plazo son los dos puntos más criticados del contrato. Sobre la duración del período de prueba, Villepin dijo que los interlocutores sociales tienen "plena libertad" para reducirla "en los sectores en los que fuera pertinente".
El desempleo juvenil alcanza el 20%, el doble del promedio nacional.
El primer ministro, quien lanzó el CPE personalmente y sin concertación, explicó su negativa a retirar, suspender o "desvirtuar" la ley de igualdad de oportunidades que instaura el CPE y que fue adoptada por el Parlamento hace casi dos semanas.
Sobre esta ley hay cosas "imposibles", dijo Villepin, sordo al movimiento de oposición al CPE, que se ha traducido en manifestaciones.