El gobierno del ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán (1997-2002) habría desviado más de 51 millones de dólares del erario nicaragüense a cuentas privadas en bancos extranjeros, según denuncia hecha ayer por los periódicos Nuevo Diario y La Prensa.
La información vincula al gobierno de Alemán a transferencias ilegales de fondos de la reserva y de la venta de bonos estatales a bancos extranjeros, radicados en su mayoría en Panamá, mediante operaciones autorizadas por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP, Finanzas) y la Tesorería General de la República.
La denuncia se sustenta en documentos que habrían sido filtrados por la Procuraduría de Justicia en torno a las investigaciones de lavado de dinero que se siguen contra el ex mandatario, quien goza de inmunidad como diputado del Congreso Nacional y del parlamento Centroamericano.
La publicación sale a luz pública en momentos en que el presidente Enrique Bolaños trata de recuperar la confianza pública, tras el revés que su gobierno sufrió la semana pasada, al no lograr reunir los votos necesarios para desaforar a Alemán en una sesión parlamentaria aplazada por falta de quórum.
Según los diarios nicaragüenses, los fondos sirvieron para mantener la liquidez de 11 cuentas bancarias que fueron abiertas en bancos nacionales y extranjeros para pagar gastos discrecionales de la Presidencia de la República, y de tarjetas de crédito del ex mandatario y sus allegados.
Con estos fondos se financió, entre otras cosas, una Fundación de Atención a Pacientes con Cáncer que maneja la hija mayor del ex gobernante, la legisladora oficialista María Dolores Alemán, quien fue acusada, junto a su padre, por lavado de dinero ante los tribunales de justicia.
Mientras, Bolaños, aparece cada vez más solitario en la lucha contra la corrupción, y al revés político que sufrió en el Parlamento la semana pasada, cuando no obtuvo los votos para el desafuero de Alemán, se le sumaron ayer acusaciones de que intentó sobornar a algunos diputados con ese fin.
Por otra parte, ayer se informó que el gobierno de EU presiona a un diputado nicaragüense para que regrese a Nicaragua y complete el quórum legislativo que permita el desafuero de Alemán. Según el matutino La Prensa, el gobierno estadounidense presiona al legislador Fernando Avellán, quien se encuentra en Miami recibiendo atención médica desde el 9 de noviembre.
Según el matutino, que citó fuentes anónimas, Avellán tiene cuentas pendientes con la justicia norteamericana, lo que presuntamente es un instrumento para obligarlo a regresar a Nicaragua.