Las autoridades de EE.UU. ordenaron el desalojo temporal del Capitolio, en Washington, como precaución tras haber detectado que una pequeña avioneta violó el espacio aéreo cerca del edificio.
Fuentes del Departamento de Seguridad Nacional indicaron que la avioneta no implicó una amenaza grave, especialmente porque dio la vuelta tras percatarse de la violación.
Las mismas fuentes indicaron que la intrusión provocó la salida de varios aviones militares, que obligaron a la avioneta a aterrizar en Leesburg, Virginia, bajo la escolta de la Guardia Costera.
Las autoridades no han identificado por el momento la procedencia de la aeronave ni su titular.
Tras confirmarse la inexistencia de una amenaza, los funcionarios, pudieron regresar a sus puestos.