Del Palacio de Buckingham se dijo el domingo que se había suspendido a un chofer real acusado de permitir la entrada de unos periodistas encubiertos que pudieron entrar a la residencia de la reina Isabel II y sentarse en su limusina después de sobornarlo.
El diario News of The World afirmó que dos de sus periodistas, que se hicieron pasar por empresarios de Oriente Próximo, pagaron unos 1.130 dólares al chofer para evadir los controles de seguridad en el palacio.
El diario indicó que la información expuso la falta de seguridad en Buckingham.
"Podíamos haber sido de Al Qaeda, podíamos haber tenido una bomba o al menos un dispositivo de rastreo", señaló.
Sostuvo que el chofer llevó a los periodistas a un almacén donde había limusinas Bentley y Rolls-Royce usadas por la familia real y que incluso dejó que uno de ellos se sentara en uno de los vehículos.
Una portavoz del palacio indicó que se tomaban la seguridad con mucha seriedad. Un individuo ha sido suspendido pendiente de una investigación.