Un enfrentamiento sangriento entre distintas facciones palestinas culminó la primera jornada de violencia desde el cambio político en Israel, donde el martes se celebraron elecciones generales, y en la Autoridad Palestina, cuyo nuevo gabinete de HAMAS prestó juramento esta semana.
Los disturbios en Gaza, que causaron tres muertos y 22 heridos, se produjeron durante el entierro de un comandante de la milicia de los Comités Populares de la Resistencia, Abu Yusuf Al Guga, muerto hoy en una explosión, y al día siguiente de un atentado suicida palestino que mató a cuatro colonos judíos en Cisjordania.
En un principio, los seguidores de Al Guga acusaron a Israel del atentado, pero el Ejército israelí ha negado cualquier responsabilidad.
El portavoz de los Comités Populares de Resistencia, Abú Abiir, ha afirmado que detrás del atentado está el aparato de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y los líderes del movimiento nacionalista Al Fatah.
El nuevo primer ministro palestino, Ismail Haniye, dirigente del grupo extremista islámico HAMAS, que asistió al entierro de Al-Guga, pidió a los palestinos que no caigan en enfrentamientos internos y prometido investigar a fondo la muerte del miliciano y de las personas fallecidas durante su entierro.