La publicación en un diario opositor de Venezuela de una foto de cadáveres amontonados en la morgue de Caracas generó la reacción de la Policía Científica y de la Defensoría del Pueblo, que condenaron el hecho y pidieron a las autoridades judiciales abrir una investigación.
El jefe de la policía científica CICPC, Wilmer Flores, dijo que pedirá a la Fiscalía abrir una averiguación contra el diario privado El Nacional por la publicación en primera página de la foto.
Además argumentó que la foto presentada por este diario fue tomada en el 2006, no en la actualidad.
La imagen publicada fue tomada en “diciembre pasado”, según reza en el pie de foto, y el editor del diario, Miguel Henrique Otero, dijo que publicó la imagen para hacer “reaccionar” al Gobierno frente a la “terrible delincuencia” que azota a Venezuela.
Expertos coinciden en que Venezuela vive una realidad inocultable. Cifras extraoficiales del CICPC indican que hasta junio de este año habían sido asesinadas más de 5,000 personas en todo el país.
Tabú.
La inseguridad es un tabú en el gobierno venezolano. No sólo asusta al ciudadano común, que teme perder su vida o sus propiedades. También causa pánico entre ministros, parlamentarios y hasta en el propio Presidente de la República, que evitan el tema porque saben que es un foco de inestabilidad social y política.
El sociólogo Ramón Piñango explicó que además del dolor humano y la amenaza colectiva, la inseguridad se convierte en un problema grave desde el punto de vista político.
“Cuando la gente se siente amenazada cree que no sólo puede perder su propiedad, su BlackBerry o su carro, sino que tiene el riesgo de perder la vida y el riesgo de muerte crece como riesgo colectivo. Eso tiene implicaciones políticas serias porque si a la gente la acorralan y la ponen a escoger entre el régimen político -sea de izquierda o de derecha- y su vida, se decidirán por su vida. Eso amenaza la estabilidad de cualquier régimen”.
Luis Cedeño, experto en violencia y coordinador de la ONG Paz Activa, coincide en que, al venezolano, lo que más le interesa y preocupa es el problema de la violencia y la delincuencia, pero en Venezuela el sector oficial no habla de inseguridad, mientras los funcionarios del Gobierno se ríen de personas serias que sí tratan de dilucidar este fenómeno para buscar soluciones.
La falta de estadísticas y cifras oficiales ha obligado a las organizaciones no gubernamentales y los medios de comunicación a hacer investigaciones que les permitan medir con datos la realidad de la violencia y la inseguridad.
El coordinador de Paz Activa también señaló que existe una brecha gigantesca entre el auge de la delincuencia y la oferta de justicia y seguridad ciudadana; eso quiere decir que hacen falta más morgues, más jueces, más policías. “Aumenta el número de muertos, pero no se incrementa en la misma proporción los servicios asociados a este hecho, por eso colapsan las morgues. Hay un manejo inadecuado de los cadáveres y eso afecta incluso la investigación del crimen”.