Al menos cinco personas han sido detenidas tras un rebrote de violencia racista en Sydney, que según la radio 2GB ha creado "caos" en el suburbio de Cornulla de Sydney, el mismo escenario de los altercados del domingo.
Un testigo indicó que todas las ventanillas de algunos automóviles han sido rotas, la policía bloqueó las calles y ha detenido a un grupo de cinco individuos. "Hay caos, con ambulancias y policías por todas direcciones", dijo una persona.
En la zona de Maroubra, los agentes del orden se incautaron de bates de béisbol, barras de acero y rocas escondidos en el área y que podrían haber sido utilizadas para fines violentos.
Unas 500 personas, en su mayoría musulmanes, se juntaron en la mezquita del barrio de Lakemba porque habían oído noticias de que iban a atacar el centro religioso, de acuerdo con el informativo de la cadena ABC.
El pasado domingo, 5.000 personas, muchas en estado de ebriedad, se reunieron en la playa de Cronulla con banderas australianas y cantando proclamas racistas contra los "libaneses y negros".
Los manifestantes fueron convocados por mensajes telefónicos de contenido racista que animaban a responder con violencia a los ataques de "las bandas de Oriente Medio".