EL "Día Internacional de la Mujer", encontrará a las panameñas sufriendo la violencia y devengando menos ingresos que los varones por el mismo trabajo realizado, pero además si se analiza este problema según el nivel de instrucción la brecha es mayor.
El informe Clara González revela que entre más educación universitaria alcance una mujer, la brecha es mucho más amplia, lo que explica la discriminación de género que prevalece en Panamá, y que denota además una división sexual del trabajo, ya que a las mujeres se les paga menos por el mismo trabajo, inclusive en las mismas posiciones.
El nivel de desempleo de las mujeres es preocupante, para los hombres el porcentaje es de 11% mientras que para ellas es 16.7%, cifras que según la directora nacional de la Mujer del MINJUMNFA, Nischma Villarreal, denotan exclusión y discriminación.
Añade que este es un tema prioritario para el gobierno, porque el avance ha sido mínimo, pese a que en materia jurídica Panamá es un país de avanzada hacia las mujeres.
Aclaró que aunque existe la Ley 4 de igualdad de oportunidades, la misma no establece sanciones para aquel que no la cumpla.
No se puede culpar a nadie por esta situación, puntualizó Villarreal ya que todo viene de una construcción social, donde las mujeres se posicionan a un nivel de subordinación, se les desvaloriza, sobre todo en los medios de comunicación social y en los mismos centros escolares los docentes enseñan de una manera en la que excluyen a las mujeres de posiciones de jerarquía y las relegan a imágenes del aspecto doméstico, las cuales aparecen en los textos con los cuales se les enseñan a los niños y niñas.
En cuanto a la violencia doméstica los informes revelan avances en este campo, porque se ha logrado impactar en las políticas públicas para la atención de la violencia doméstica, a través de leyes y acciones específicas, en salud, sector judicial y en el policivo, aunque un poco menos.
Para poder atacar este flagelo, opina la directora nacional de Mujer, debe hacerse un vínculo entre el problema de la violencia doméstica y la seguridad ciudadana, pues las mujeres necesitan sentirse seguras en las calles y en las casas.
Este vínculo es apremiante puesto que la violencia doméstica tiene además un alto costo económico para el país.
Los homicidios cometidos contra las mujeres han aumentado según las últimas cifras estadísticas. Desde 1999 hasta el primer semestre del 2004, 157 mujeres han muerto a manos de sus compañeros o ex compañeros sentimentales y personas conocidas.
Según las cifras oficiales aparecidas en el Informe Clara González, mujeres con educación primaria logran tener un ingreso de B/ 120.00 mensuales, lo que representa un 70.7% en relación al ingreso maculino, con un promedio de B/ 170.00.
En relación a la violencia doméstica los informes muestran avances en este campo. Esto es así puesto que se ha logrado impactar en las políticas públicas para la atención de esta problemática, a través de legislaciones y acciones específicas, en materia salud, en el área judicial y en el policivo, aunque un poco menos.
En cuanto a la delincuencia en las mujeres en los centros penitenciarios se encuentran recluidas 831, de las cuales 321 han sido condenadas y 510 tienen sus casos en proceso y en espera de fallo.