Dos atentados perpetrados por suicidas con coches bomba han dejado al menos 20 policías muertos en el norte y oeste de Bagdad, mientras que otros ataques han acabado con la vida de dos chóferes turcos en Mosul y de un iraquí en Bagdad.
El atentado más grave tuvo lugar en Ramadi (100 kilómetros al oeste de Bagdad), donde 16 policías resultaron muertos al explotar un coche bomba junto a una base militar que sirve de centro de entrenamiento policial, según un nuevo recuento ofrecido por las autoridades iraquíes.
El suicida hizo explotar el coche poco después de las siete de la mañana, cuando los policías hacían fila para recibir las armas antes de comenzar las patrullas mañaneras, y dejó además más de 50 heridos.
Horas después, cuatro agentes de la Guardia Nacional cayeron muertos en la localidad de El Eshaqi (unos 70 kilómetros al norte de Bagdad, cerca de la ciudad de Samarra), cuando un suicida empotró un coche bomba contra un control de carreteras.
En Mosul, dos chóferes turcos murieron ayer al ser atacado un convoy de camiones de aprovisionamiento para las tropas estadounidenses, informó la cadena de televisión Al Yazira.
Por otra parte, sigue sin conocerse la identidad del dirigente de "Monoteísmo y Guerra Santa" -el grupo que encabeza el prófugo jordano Abu Musab al Zarqaui- que las tropas estadounidenses dijeron haber capturado la pasada madrugada en Faluya, 50 kilómetros al oeste de Bagdad.
Mientras el grupo terrorista iraquí "Ejército de Ansar Al Sunna" anunció que ha decapitado a un ciudadano iraquí, a quien acusaron de trabajar como "espía" para las tropas norteamericanas.