Más de 100 personas resultaron heridas y 300 manifestantes fueron detenidos tras una violenta represión policial contra miles de opositores que reclamaron la renuncia del presidente Luis González Macchi ayer en la plaza del Congreso, informaron fuentes médicas, policiales y políticas.
Los opositores, partidarios del proscripto Lino Oviedo, refugiado en Brasil, y del vicepresidente de Paraguay, Julio César Franco, que busca suceder a González Macchi, fueron reprimidos al negarse a desalojar la plaza del Congreso por orden del fiscal Alejandro Nissen.
Nissen firmó una orden de captura contra los líderes opositores Hermes Rafael Saguier, del Partido Liberal; Julio Vasconsellos, del Partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos; Bernardino Cano, disidente del Partido Colorado oficialista y Víctor Sánchez, del Partido Febrerista, entre otros.
La Policía emprendió a bastonazos, puntapiés, balas de goma, a caballo y con carros hidrantes contra los manifestantes, unos 13,000 según fuentes de los uniformados y 20,000 según los organizadores.
Los opositores permanecieron sentados cuando fueron violentados por unos dos millares de uniformados, observó un periodista en el lugar.
A los gritos de “Fuera Macchi, ladrón” y con estribillos tales como “Yoyito Presidente (por Julio César Franco)” y haciendo vivas a Oviedo, líder del Partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos muchos manifestantes enfrentaron a los agentes antidisturbios.
Carlos Galeano, portavoz del partido oviedista, dijo con vehemencia que “los corruptos no van a pegar más los ojos. No les vamos a dejar en paz. Vamos a seguir resistiendo hasta lograr que se vaya González Macchi”.
Los opositores reunidos en el Frente Patriótico Nacional reclamaron la Presidencia de la República para Franco, elegido en elecciones vicepresidenciales en agosto de 2000.
El vicepresidente Franco, visitó a los presos en la Guardia de Seguridad y consiguió la liberación de un centenar de ellos.
Franco repudió la violencia policial y reiteró su apoyo a las manifestaciones de protesta “contra este Gobierno corrupto que hambrea a los paraguayos”.
González Macchi, que se desempeñaba como titular coyuntural del Senado, fue designado por la Corte Suprema de Justicia tras la obligada renuncia del jefe de Estado constitucional Raúl Cubas, luego de un golpe parlamentario, el 28 de marzo de 1999.
Los incidentes tienen lugar en un ambiente de generalizado descontento contra el Gobierno en sectores políticos y sociales, especialmente de los funcionarios, maestros, incluso policías y militares que no cobraron aún sus salarios de agosto.
En tanto, el vicepresidente paraguayo, Julio César Franco, mostró su apoyo a la protesta.
“Nosotros vamos a apoyar todas las manifestaciones, hechos, gestos y actos de participación ciudadana que sirvan para evidenciar con claridad, valentía y firmeza que éste es un gobierno ineficaz e impopular”, manifestó Franco.
El vicepresidente, criticó la dureza que empleó la Policía para disolver la manifestación. “Yo creo que la represión fue innecesaria de la manera en que se produjo”.