La oposición venezolana disputó ayer un enclave chavista en el empobrecido extremo este caraqueño, en medio de escaramuzas entre partidarios del presidente Hugo Chávez y policías cerca del lugar, que dejaron al menos un muerto y 16 heridos.
El vicepresidente venezolano José Vicente Rangel señaló a la estatal Venezolana de Televisión que los incidentes registrados frente a la manifestación opositora realizada en el populoso sector de Petare, bastión del oficialismo, dejó "16 heridos, siete de ellos de bala, y uno grave".
El funcionario acusó a la oposición de "incitar" a la violencia y anunció medidas legales para prevenir más sucesos violentos, impulsados "por grupos que están identificados con el golpismo y el terrorismo".
En este sentido, acusó a la Policía Metropolitana (PM), adscrita al opositor alcalde Metropolitano Alfredo Peña, y a la regional de Miranda, del opositor gobernador Enrique Mendoza, de provocar los enfrentamientos al "disparar abiertamente contra personas absolutamente inermes", usando "armas de fuego de guerra". Rangel aseguró que "bandas armadas" del opositor partido Copei -que organizó la protesta- iniciaron la violencia, lanzando "botellas que hirieron a un niño que está hospitalizado".
Decenas de partidarios del presidente Chávez se concentraron desde temprano en la Redoma (rotonda) de Petare, a unos 300 metros de la calle Lebrún, donde unos 2,000 opositores efectuaban una protesta, y comenzaron a encender neumáticos.