Al menos siete policías resultaron heridos en un enfrentamiento con cientos de jóvenes en Baltimore (Maryland, noreste de EE.UU.) después del funeral del afroamericano Freddie Grey, muerto el pasado 19 de abril al sufrir una grave contusión en la espalda mientras era detenido por unos agentes.
La muerte del joven, de 25 años, ha desencadenado una serie de disturbios en la ciudad de Baltimore, que continuaron luego de su funeral, y dejando al menos a siete miembros de las fuerzas de seguridad seriamente heridos.
Los jóvenes lanzaron piedras y ladrillos contra un autobús y destrozaron un vehículo de la policía en el noroeste de la ciudad, a pocas calles del lugar del entierro, así como varios vehículos particulares y contenedores de basura, mientras la policía trataba de contener los disturbios con gases lacrimógenos.
El caso de Freddie Grey ha vuelto a abrir las heridas entre la comunidad afroamericana, que tras la muerte del joven Michael Brown, reivindica que existe un notorio uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes policiales respecto de la población negra.