Otras seis personas murieron por el virus Ebola en la República del Congo, aumentando el índice de muerte por esta causa a 106 casos en esta nación de Africa central, dijo ayer el gobierno. Un funcionario del Ministerio de Salud dijo a Reuters que entre las víctimas se hallan algunos empleados sanitarios que luchaban por impedir el avance del letal brote, pero añadió que la situación parecía estar bajo control.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo el viernes que en total había registrado 118 casos de infección, lo que significa que el 90 por ciento de las víctimas ha fallecido. La enfermedad se transmite a través de fluidos corporales infectados y cobra la vida de entre el 50 y el 90 por ciento de sus víctimas, dependiendo de la cepa que les afecte. Los síntomas iniciales son fiebre alta y cefaleas, y puede provocar una profusa hemorragia interna.
Hasta el momento, no se conoce una cura para el Ebola. Las autoridades luchan contra la enfermedad acordonando las regiones afectadas y tratando de impedir que los habitantes de dichas zonas ingieran monos que podrían estar infectados con el virus. El consumo de carne de mono es común entre los habitantes de las selvas y en muchas ciudades se considera un manjar.
La OMS informó que se había organizado un taller en Brazzaville, la capital de Congo, para entrenar a los médicos y enfermeras a lidiar con pacientes que padezcan fiebre vírica hemorrágica. El virus Ebola mató, de octubre del 2001 a febrero del 2002, a 73 personas en Gabón.
El nombre de la enfermedad se debe a un río de la República Democrática de Congo, en cuyos alrededores se descubrió el virus en 1976. El peor brote hasta la fecha ocurrió en 1995, cuando murieron más de 250 personas.