Los virus de las grandes pandemias de 1918 y los de la gripe AH1N1 del año pasado tienen casi la misma estructura molecular y pueden ser combatidos con anticuerpos similares, reveló un estudio.
Esa vulnerabilidad molecular compartida puede explotarse para enfrentar otras cepas pandémicas de los virus, afirmaron los científicos del Instituto Scripps de Investigaciones y del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID).
"Este estudio define una similitud inesperada entre dos cepas pandémicas de la influenza", indicó Anthony Fauci, director de NIAID.
"Nos proporciona un nuevo conocimiento acerca de la evolución de los virus pandémicos para convertirse en cepas estacionales y, lo que es más importante, nos guía hacia el desarrollo de vacunas que puedan frenar o impedir su transformación", señaló.
Además, el estudio ayuda a explicar por qué, en general, los individuos de edad avanzada han sido menos afectados por los últimos brotes de gripe que los más jóvenes.
"Nuestros descubrimientos proporcionan una prueba concluyente de que la exposición a los primeros virus ayudó a dar inmunidad frente a la reciente pandemia de gripe", indicó Ian Wilson, profesor del Instituto Scripps de Investigaciones.
La pandemia de influenza de 1918 surgió en Europa y se extendió a casi todo el mundo causando la muerte de entre 50 y 100 millones de personas.
La pandemia del virus H1N1 apareció en México en abril de 2009 y tras propagarse a casi todo el mundo ha provocado la muerte de unas 16.000 personas, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los científicos determinaron la similitud molecular de ambos tipos de virus al inyectar a ratones una vacuna hecha con un virus desactivado de la influenza de 1918.