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Viuda de Gil Blas Tejeira apagó sus cien velitas

Ama la vida, no tiene ningún deseo de irse, aunque sabe que la muerte es lo más cercano en su vida, pero no le parece tan temible.


"Gil Blas Tejeira y yo nos amábamos con lazos fuertes, más allá de la muerte. Él siempre ha estado conmigo, su muerte no nos separó", dice Matilde Jaén, 32 años después de que falleció su esposo, con quien compartió 39 años de vida y 11 meses.

 

Alegría y tristeza, eso siente Matilde Jaen Tejeira, quien el 23 de noviembre cumplió cien años. Tiene tres hijas, dos nietos, dos nietas y tres biznietos.

La viuda del periodista y escritor Gil Blas Tejeira, fundador de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá, explica el porqué de esa mezcla de alegría y tristeza.

"Alegría por estar aquí. Tristeza, porque los años nos caen y pronto partiré. Uno se siente aislado y me duele. Cuando se es joven, uno puede ir a cualquier lado; cuando caen los años, nos tienen que llevar".

 

Su vida, nos dice, "es metódica. A veces aburrida, limitada. Me encanta ir a Penonomé. Ya no me interesa ver la televisión, y mucho menos escucharla. Ha cambiado mucho. A mí siempre me gustó leer, cuando se me cayó la retina, me había leído un libro con más de trescientas páginas. Ahora no veo bien. A veces sí, pero la mayoría de las veces sólo veo sombras. Me dijo el doctor que era un problema circulatorio. Eso es lo peor que le puede pasar a uno en la ancianidad: perder la vista y escuchar muy poco".

"Para Matilde nada es lo suficientemente malo como para amargarse. Ella siempre ha sido muy positiva, y creo que por eso su familia la viene a visitar con frecuencia. En ella está incluida toda la familia Tejeira y la de mi cuñado. Cuando mi mamá ha tenido algún quebranto de salud, los primeros en llegar y prestarle atención son los Quirós Ponce. También podemos incluir a las amistades de mamá, muchos de los cuales son mis amigos", nos dijo la Dra. Isis Tejeira acerca de su madre.

 

"Come muchos tallarines, pie con la masa muy suave, tamalitos, el guineo (majado) no lo perdona.

Su vida en el magisterio la llenó tanto, que la Sra. Matilde atesora bellos recuerdos de esos años. Ella fue por muchos años maestra de primer grado en el Colegio Internacional de María Inmaculada.

Se nota este amor por la docencia por la forma en que habla de esta faceta de su vida y las anécdotas que relata.


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306737
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América