En conmemoración al Día Mundial de la Población es importante preguntarse ¿cómo mejorar la vida de casi 3.000 millones de personas que viven con menos de dos dólares por día? ¿Cómo salvar más de 500, 000 mujeres que cada año mueren en el parto? ¿Qué es necesario para demostrar a los jóvenes sumidos en la pobreza que el desarrollo los beneficiará y que pueden tener esperanzas en el futuro? Sin embargo, la mitad de ellos son pobres y una cuarta parte vive con menos de un dólar diario.
Para el Fondo de la Población de las Naciones Unidas (UNFPA), es necesario lograr un mundo apto para la juventud, ya que la mitad de los habitantes del planeta tienen menos de 25 años y en 57 países en desarrollo más del 40% de la población tiene menos de 15 años. Pero más preocupante es que las personas entre 15 a 25 años no saben leer y escribir. Las cifras indican que son 57 millones de varones y 96 millones de mujeres los que no han tenido acceso a la enseñanza básica.
Debido a ello, la misión de los gobiernos es asegurar la salud y el bienestar de los adolescentes y los jóvenes del mundo, dotarlos de aptitudes para la vida y crear oportunidades de educación y empleo.
Y es que desde 1994, especialmente en los últimos años, muchos países han logrado adelantos notables en cuanto a abordar los problemas, a menudo delicados, de salud reproductiva de los adolescentes, inclusive sus necesidades de información y servicios para posibilitar que los jóvenes prevengan el embarazo no deseado y la infección. Esas medidas se están adoptando cada vez más como parte de un enfoque amplio e integral encaminado a llegar a los jóvenes conformar su propio futuro.
A nivel mundial los problemas en la juventud persisten, ya que una de cada cinco personas en todo el mundo, es un adolescente (entre 10 y 19 años), la mayor generación de jóvenes registrada en la historia.
Muchos tienen actividad sexual, pero con frecuencia carecen de las facultades, los conocimientos o los medios para protegerse, y de la oportunidad de orientar sus energías hacia esferas más productivas de sus propias vidas.
Según el UNFPA, los jóvenes entre (15 a 24 años) tiene la mitad de todas las nuevas infecciones con el VIH, a razón de 2, 5 millones por año, y entre ellos, corren especiales riesgos las niñas y las jóvenes.
Pese a que en muchos países del mundo se registra una tendencia a aplazar el matrimonio, sigue habiendo millones de niñas de quienes se espera que contraigan matrimonio y comienzan a procrear antes de cumplir 20 años, y con frecuencia antes de que sus cuerpos estén preparados.
En Panamá el índice juvenil de la población total en la República al 1 de julio de 2006, fue el 43.1 %, esto indica que por cada cien habitantes hay alrededor de 43 jóvenes menores de 14 años, según estimaciones realizadas por la Dirección de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República (CGR).
Además, el documento pronostica que la población panameña crecerá en casi 55 mil habitantes por año, en el próximo quinquenio. Es decir, en cinco años aumentará aproximadamente en 276, 300 personas.
Por otro lado, las estadísticas señala que la provincia de Panamá, que concentra más del 50 % de la población, para el año 2015 alcanzará alrededor de los dos millones de habitantes, con una edad mediana de 30 años. Por arriba del promedio nacional y por debajo de las provincias de Los Santos y Herrera que son las que poseen la estructura de población más envejecida.
En junio de 1989, el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) propuso el 11 de julio como "Día Mundial de la Población".
La conmemoración de este simbólico día tiene como objetivo centrar la atención de los pueblos en la importancia de los problemas demográficos, en particular, en el contexto de los planes y programas de desarrollo.
Sólo en el Reino Unido afecta a aproximadamente 600.000 personas.
La mayor parte de su vida adulta, Sue Arnott, de las Midlands, ha sufrido de artritis reumatoide y sus articulaciones se han desmenuzado.
El ají se utiliza en la medicina no tradicional, pero al aplicarlo "quema".
Ahora los doctores esperan lograr retener los poderes del picante para así contener los altos niveles de dolor causados por la artritis reumatoide.
El equipo de investigación, dirigido por la profesora Susan Brain ha sido respaldados financieramente para ver como la capsaicina, la fuerte sustancia que se encuentra en el ají puede combatir la inflamación de la artritis.