Un cubano vivió durante 30 años sin saber que tenía en un ojo un trozo de vidrio de 1,3 centímetros de largo, el cual sólo comenzó a molestarle hace cuatro meses y ya le fue extraído.
Luis Aguilera chocó su bus contra una mata y el parabrisas se le vino encima hecho pedacitos, pero solo sufrió contusiones en el cuerpo y se recuperó perfectamente.